Jamás me había sentido tan enfermo y triste hasta ver el programa de Salvados donde el follonero se va a visitar a Kansas a la familia Phelps. Una familia de enfermos mentales que se burlas de las cosas más atroces que han sucedido en la humanidad, tales como el 11M. Diciendo que fue obra de dios. Que castigo a los americanos por aceptar la homosexualidad o que dios envío a Hitler a la Tierra para exterminar a los judíos pecadores por no seguir la verdadera doctrina de su supuesto y también enfermizo todo poderoso. Mofándose en tributos a los caídos en las guerras. Afirmando que fueron voluntad divina. Se me revuelve el estomago y se me cae el alma a los pies de pensar que pueda haber gente tan retorcida e hija de puta en este mundo. Seres carentes de corazón, de sentimientos. Tal vez me contradiga a mi mismo en algunos aspectos. Ya que estoy totalmente en contra de la iglesia. Pero lo que ellos hacen no es predicar la palabra de dios, es su enfermedad, su demencia. Dios no es odio y desprecio a todo y a todos. Dios es amor y lo que ellos hacen no es predicar por el amor. Es la encarnación del mismo diablo. Seres siniestros, prototipos defectuosos de humanos. Mentes sádicas sedientas de sangre y muerte.Educando a sus hijos con las mismas ideas enfermas y llevándoles a todos sus piquetes. No comprendo cómo gente así puede campar a sus anchas. La vida es bella, pero el mundo está completamente enfermo. Sobre todo en lugares donde habitan familias como esta.
Os dejo el link de su enfermiza pagina por si alguien quiere dejarles un comentario "agradable"
http://godhatesfags.com/
No sé cuando me voy a poder quitar el mal cuerpo que me ha provocado el conocer la existencia de esta familia
sábado, 25 de febrero de 2012
sábado, 11 de febrero de 2012
Pobre diablo
Me encontraba en el Parque de La Paz, en uno de los columpios. Me balanceaba tranquilamente casi meciéndome, para tranquilizarme. Pensaba en mi infancia y adolescencia en aquel parque. Los buenos ratos que sucedieron aquí con amigos, ex novias. Buenos recuerdos, sensacionales. Pero de aquello ya no quedaba nada, me convertí en el ser que nunca quise ser. Un “etaqueti”. Un ladrón. Aprovechándome de las familias y su vulnerabilidad, su bondad. Haciéndoles creer, que lo que yo les proponía en el banco; les serviría para su felicidad futura. Mentira, toda una falsa escondida tras una sonrisa amable de plástico. Después ellos no podían pagar o se veían obligados a hipotecar casas de familiares. Yo creía que estaba haciendo lo correcto, pero no era así. Sino todo lo contrario. Les robaba no solo sus pertenencias, sino también su dignidad como personas. Lloraban ante mí preguntándome que sería de ellos en un futuro. No me importaba. Yo les había ofrecido algo y después ellos no cumplían con lo pactado. Así es la vida.
Era de noche. Debían ser las cuatro de la madrugada aproximadamente. Saque un paquete de Pueblo, me lie un pitillo y me lo encendí. Exhale el humo, miraba fijamente como el viento se lo llevaba rápidamente, al igual que se habían desvanecido las pertenencias de esas familias y incluso la mía actualmente. Me despidieron del banco, por no querer firmar unos papeles. Dinero negro que entraba al banco, querían que yo lo firmara para tener un cabeza de turco por si las moscas, nadie quería mojarse en aquello en ese momento. No sé de donde salía pero si nadie quería firmar aquello, por algo seria. Y ahora años después sin un céntimo en el bolsillo, sin casa; sin amigos y sin novia. Veía desde el lado de aquellas familias lo que sufrieron en su momento y me sentía despreciable.
Mi novia me dejo en cuanto vio el panorama al que nos tendríamos que enfrentar poco después de mi despido y me abandono, me dijo que no quería vivir una vida de pobreza, hizo las maletas y desapareció de mi vida para siempre. No encontraba trabajo. En la mayoría de los bancos estaba la plantilla completa y tenían contrato fijo, era poco probable que despidieran a alguien.
En el suelo tenía una botella de Whisky JB de la que daba grandes tragos que calmaban mi rabia y furia hacia esta sucia prostituta que teníamos por políticos y sociedad. A grandes rasgos mi vida había sido una basura de la cual no se podía reciclar nada. Me había vendido al mejor postor como una puta barata. Buscando un trabajo bien remunerado. Sangrando a los demás de una forma despiadada, ávido de ascensos lo más rápido posible.
Apure el cigarrillo y le di otro buen trago a la botella. Saque una Walter P99 que tenia sujeta en el interior del pantalón. La mire. Era un arma pequeña de poco peso, semiautomática. Mire a mí alrededor, no se veía a nadie. Me apunte a la sien. Me sentía vacio y enfermo por todo lo que hice cuando trabajaba en el banco. Así que, era hora de marcharse. Adiós
Era de noche. Debían ser las cuatro de la madrugada aproximadamente. Saque un paquete de Pueblo, me lie un pitillo y me lo encendí. Exhale el humo, miraba fijamente como el viento se lo llevaba rápidamente, al igual que se habían desvanecido las pertenencias de esas familias y incluso la mía actualmente. Me despidieron del banco, por no querer firmar unos papeles. Dinero negro que entraba al banco, querían que yo lo firmara para tener un cabeza de turco por si las moscas, nadie quería mojarse en aquello en ese momento. No sé de donde salía pero si nadie quería firmar aquello, por algo seria. Y ahora años después sin un céntimo en el bolsillo, sin casa; sin amigos y sin novia. Veía desde el lado de aquellas familias lo que sufrieron en su momento y me sentía despreciable.
Mi novia me dejo en cuanto vio el panorama al que nos tendríamos que enfrentar poco después de mi despido y me abandono, me dijo que no quería vivir una vida de pobreza, hizo las maletas y desapareció de mi vida para siempre. No encontraba trabajo. En la mayoría de los bancos estaba la plantilla completa y tenían contrato fijo, era poco probable que despidieran a alguien.
En el suelo tenía una botella de Whisky JB de la que daba grandes tragos que calmaban mi rabia y furia hacia esta sucia prostituta que teníamos por políticos y sociedad. A grandes rasgos mi vida había sido una basura de la cual no se podía reciclar nada. Me había vendido al mejor postor como una puta barata. Buscando un trabajo bien remunerado. Sangrando a los demás de una forma despiadada, ávido de ascensos lo más rápido posible.
Apure el cigarrillo y le di otro buen trago a la botella. Saque una Walter P99 que tenia sujeta en el interior del pantalón. La mire. Era un arma pequeña de poco peso, semiautomática. Mire a mí alrededor, no se veía a nadie. Me apunte a la sien. Me sentía vacio y enfermo por todo lo que hice cuando trabajaba en el banco. Así que, era hora de marcharse. Adiós
jueves, 2 de febrero de 2012
La verdadera libertad de expresión española
La repugnate verdad de España
Viendo las entrevistas que se le han hecho a dos grandes de la música Hip Hop como son Los Chikos del Maíz y Pablo Hasel. Me arde el cuerpo de rabia y me sorprende el hecho de algo que había ya meditado, pero no al 100%. Es cierto, crudo y angustioso. El hecho de que si se persigue y se castiga la ideología de extrema izquierda. Pero no la de derecha. Llegando a ser algo que me hace ya desconfiar del todo de lo que llamamos libertad de expresión personal y política. En un mundo al que se persigue al que nos intenta enseñar verdaderos valores sociales y políticos. Dejando que campen a sus anchas los que denigran al inmigrante, ensalzan los valores (por llamarlo de algún modo) franquistas y nazis. Los políticos le permiten a ellos que hagan lo que les venga en gusto sin represión alguna. La policía nos da palos a nosotros por defender y reclamar nuestros valores y a ellos les protegen sin que sufran daño alguno, ni por su parte ni nadie que quiera darles dos buenas hostias ha estos deficientes mentales.
(esto es un boceto que tenía ganas de publicar. Seguramente sera retocado posteriormente)
Viendo las entrevistas que se le han hecho a dos grandes de la música Hip Hop como son Los Chikos del Maíz y Pablo Hasel. Me arde el cuerpo de rabia y me sorprende el hecho de algo que había ya meditado, pero no al 100%. Es cierto, crudo y angustioso. El hecho de que si se persigue y se castiga la ideología de extrema izquierda. Pero no la de derecha. Llegando a ser algo que me hace ya desconfiar del todo de lo que llamamos libertad de expresión personal y política. En un mundo al que se persigue al que nos intenta enseñar verdaderos valores sociales y políticos. Dejando que campen a sus anchas los que denigran al inmigrante, ensalzan los valores (por llamarlo de algún modo) franquistas y nazis. Los políticos le permiten a ellos que hagan lo que les venga en gusto sin represión alguna. La policía nos da palos a nosotros por defender y reclamar nuestros valores y a ellos les protegen sin que sufran daño alguno, ni por su parte ni nadie que quiera darles dos buenas hostias ha estos deficientes mentales.
(esto es un boceto que tenía ganas de publicar. Seguramente sera retocado posteriormente)
Renacer
Estoy frente al mar con un café y tabaco disfrutando de una agradable compañía. El sol y la brisa marina me alimentan de algún modo. Es tal la paz y la tranquilidad que siento, por momentos. Y me hacen sentir que estoy vivo. Veo el humo azul del cigarro desvanecerse al igual que se desvanece la vida. Estoy envuelto en mis pensamientos a la vez que hablo con ella. Gran amiga que me ayudo en un momento difícil y que me devolvía a la realidad de la que yo tiempo atrás me había apartado inconscientemente sumido en un mundo lúgubre de depresión, ocultándome en mis pensamientos buscado la razón de mi ser y en el que buscaba el sentido terrenal de esta. Huyendo de las banalidades de lo material y superfluo. A lo que mucha gente se aferra con toda su fuerza y alma. Creyendo tener la felicidad absoluta. Mi felicidad material es mínima. Está en mi fotografía, mis libros y mi pintura. No necesito un gran televisor de plasma y un coche potente para sentirme feliz. Es más me encanta moverme a pie o en bici. Ellos han sustituido al alcohol. Que no tenía sentido alguno. Por el hecho de que al día siguiente eres un cadáver en vida y no puedes hacer nada. Con ello no quiero decir, que no se pueda disfrutar de una buena copa y tomarla con tranquilidad sin intención alguna de acabar ebrio, siendo consecuente con ello. Me siento resurgir de las cenizas en las que me había convertido, encontrado mágico el hecho de leer y aprender cada día más. También es algo paradójico. Porque cuanto más se, más ignorante me siento cada día que pasa, acumulándose en mi mente todos los libros de los cuales me gustaría leer y aprender todo lo posible. Alejándome también de toda religión y sus condenas y pecados que de nada sirven. Lo único que hacen es negar al ser humano lo que es. reprimiéndolo todo lo posible hasta convertirlo en NADA. Mi plenitud no está en la fe religiosa, sino en la fe en el poder de la mente, la imaginación y el aprendizaje diario para ser cada día mejor persona. Era lo que me falta a mi. Creer en dios y en los pecados, para suprimir del todo mi persona y mis verdaderos deseos y anhelos que no son para nada inmorales. El día que muera, si hay algo al otro lado, que se el, el que dicte mi condena. Ya que no creo en palabras de hombres puestas en bocas de dioses, que ni siquiera ellos han llegado a conocer.
La felicidad en la soledad
Es increíble lo que llegas a apreciar, a querer y a disfrutar de estar “solo”. El hecho de estar con uno mismo. Buscar tu lugar. Saber lo que quieres, cosas que realmente muchas veces no te planteas cuando te encuentras con tus amistades, colegas etc. En el momento en el que ves el lado positivo que es mucho mayor que el negativo. Es el momento en el que realmente uno se empieza a conocer a uno mismo, savia y en profundamente (eso no quiere decir que antes no te conocieras) sino que llegas a cavar en sitios que posiblemente no sabias ni que existían. Evalúas otros aspectos de tu vida y disfrutas de cosas que jamás creías que fueran posibles de valorar y reconocer como tales. Llegando a cambiar tu punto de vista en muchos aspectos. Encontrar caminos por los que andar fuera de los ya marcados y en ocasiones llegando a encontrar el tuyo fuera de los clichés sociales y políticos. Sin las ambiciones consumistas y esclavizadoras que ellos intentan imponerte como buen ciudadano que debes ser. Un lobotomizado más. Un “zombi” que anda por las calles aparentando ser buen ciudadano y persona. Es algo que desde hace un tiempo he considerado algo triste y deprimente y que he aprendido a base de pensar y plantearme muchos aspectos de la vida.
Con ello me aparto de ese absurdo mundo de la competitividad, de querer ser y formar parte de algo grande, en un mundo que nos obliga a enfrentarnos unos a otros por un trabajo. De inducir a las personas a la soberbia por la competitividad. De la frivolidad de la iglesia y otros religiones. De las mentiras de la política y políticos sin ética alguna que nos intenta someter y nos quieren hacer creer que ellos tiene la solución a todos los problemas y que vivimos una democracia pura y real cuando no lo es. Viviendo en un mundo “educativo” que nos enseña lo justo y necesario dejando a un lado cosas que hablado con diferentes personas creo que deberían ser indiscutiblemente una asignatura de interese desde que una empieza a ir al colegio, como es la filosofía o una cultura global y no una cultura en resumidas cuentas desnuda y pobre como la que tenemos. Algo que he descubierto a base de leer libros de literatura universal. Los cuales he empezado a leer hace unos meses.
Queriendo hacer creer a la gente que tu felicidad futura está en una carrera o FP. En el que te tienen tanto tiempo jodido que no te dejan llegar a ver la realidad de las cosas, con su tiempo y medida.
jueves, 26 de enero de 2012
El cerebro nos engaña
Hoy he vuelto a escuchar una flauta cuando andaba camino a casa. Por un momento he vuelto a creer que era Charlie. No ha pasado mucho tiempo desde su defunción y no he podido evitar alegrarme al oírla, lo he buscado por unos segundos esperando encontrarlo. Pero al momento volvía arecordar que eso ya no podía ser así, porque ya no se encuentra entre nosotros. Es extraño como a veces, el cerebro te engaña evocando recuerdos recientes que sabes que jamás volverán a suceder.
Estaba envuelto en mis pensamientos andando hacia casa y al escuchar la flauta he dicho: ¡Charlie! al levantar la mirada y mirar unos instantes a mi alrededor, he dicho para mis adentros que eso no era posible… sabia perfectamente porque. No es la primera vez que me pasa. Ya he pasado por varias situaciones similares en el tiempo transcurrido desde su muerte. Al oír la música de ese instrumento, busco su presencia. Lo bonito ha sido que durante un instante he sido feliz. Al recordar sus enérgicos abrazos, su risa gamberra y su forma alocada de vestir y de moverse, como si de un gran duende se tratara. Es de las pocas personas que he conocido, que realmente fueran puras, amables y sinceras. Triste al recordar los hechos que acontecieron y que ya no lo volveré a ver, pero lo primero es lo que cuenta, recordar siempre los momentos felices, para que esa persona siga viva en nuestros corazones. El se fue por que quiso y no creo que quiera que lo recordemos como algo trágico, aun que ese hecho también es inevitable. Y no es la primera vez que me pasa esto, supongo que no será la última. Cada vez que escuche el sonido de una flauta en la calle recordare a ese granujilla que vagaba por las calles de Ibiza tocando su instrumento, sin ganas de hacer daño a nadie. Siempre me queda al final la ilusión de que un día doblare la esquina y me lo encontrare allí tocando la flauta, como si nada hubiera pasado. Aun que sepa que eso no volvera a ser jamas.
Estaba envuelto en mis pensamientos andando hacia casa y al escuchar la flauta he dicho: ¡Charlie! al levantar la mirada y mirar unos instantes a mi alrededor, he dicho para mis adentros que eso no era posible… sabia perfectamente porque. No es la primera vez que me pasa. Ya he pasado por varias situaciones similares en el tiempo transcurrido desde su muerte. Al oír la música de ese instrumento, busco su presencia. Lo bonito ha sido que durante un instante he sido feliz. Al recordar sus enérgicos abrazos, su risa gamberra y su forma alocada de vestir y de moverse, como si de un gran duende se tratara. Es de las pocas personas que he conocido, que realmente fueran puras, amables y sinceras. Triste al recordar los hechos que acontecieron y que ya no lo volveré a ver, pero lo primero es lo que cuenta, recordar siempre los momentos felices, para que esa persona siga viva en nuestros corazones. El se fue por que quiso y no creo que quiera que lo recordemos como algo trágico, aun que ese hecho también es inevitable. Y no es la primera vez que me pasa esto, supongo que no será la última. Cada vez que escuche el sonido de una flauta en la calle recordare a ese granujilla que vagaba por las calles de Ibiza tocando su instrumento, sin ganas de hacer daño a nadie. Siempre me queda al final la ilusión de que un día doblare la esquina y me lo encontrare allí tocando la flauta, como si nada hubiera pasado. Aun que sepa que eso no volvera a ser jamas.
domingo, 22 de enero de 2012
No somos animales domesticos
Soy un ciudadano de a pie como cualquier otro. Entiendo lo justo de
política, pero lo suficiente como para ver que nos manejan como quieren y nos
toman por idiotas. Nos dices que tenemos que apretarnos el cinturón cuando
ellos carecen de este. Ya que sus barrigas engordan día a día aguantando sus
pantalones. Cuando ellos viven ajenos a ello. Que tenemos que tomar medidas
drásticas para los tiempos que vienen, que hay que hacer recortes aquí y allá.
Lo que veo es algo que me cuestiono cada día que pasa y me provoca repulsa, y
desagrado. A medida que van saliendo a la luz las medidas que están tomando y
los recortes que están elaborando, de los cuales nos informan todos los medios
de comunicación. Recortes que “extrañamente” están afectando sobre todo a dos
de los sectores más importantes en nuestra sociedad, como es la educación y la
sanidad públicos. Seguro que ellos no carecen de estos dos servicios, ya que
nosotros pagamos sus gastos de nuestro propio bolsillo, su comida, los médicos;
incluso puede que personal ajeno a su familia que les limpie la casa y les haga
la comida. Y tengamos por seguro que dormirán con la conciencia tranquila, si
es que tienen, evidentemente. Hay plantas enteras cerradas en hospitales, en los
cuales los pacientes están en los pasillos del mismo; como si de un mueble
cualquiera se tratara, que no hay calefacción, se han suprimidos las fuentes de
algo tan necesario como es el agua. Que no es un capricho. En los centros de
enseñanza públicos, en algunos de ellos, se les ha pedido a los alumnos que
traigan papel de wáter; en otros que entre todos tendrán que ayudar a limpiar
la basura del patio porque no hay para pagar un servicio de limpieza. Algo ya
más grave es que no llegue el dinero para poder pagar la calefacción y la luz,
que las empresas de electricidad tengan que cortarla porque no se han pagado
las facturas desde hace unos meses, en otros tengan que ir abrigados hasta las
orejas porque no hay calefacción, llevándonos a unos extremos deplorables; que
no haya tinta para la fotocopiadora y que tengamos nosotros que pagar los
folios del material que los profesores nos entregan para estudiar. No pagamos
ya al principio una tasa para ello, no hemos pagado un dineral por los libros y
material necesario para nuestra enseñanza. Hiperbolizando la situación, si
quisiéramos estudiar en colegios privados estaríamos en ellos; pero no es el
caso. Veo todo esto y me siento furioso, saber que ellos sin pestañear si
quiera se suben el sueldo, como no, en una votación unánime, faltaría más.
Otros que se dedican a robar dinero público, para tomar estupefacientes, ir a
prostíbulos y porque no algo tan fastidiosamente imprescindible como tener una
escobilla de wáter por valor de trescientos setenta y cinco euros.
Conclusión: no somos animales domésticos. Los bancos has estado invirtiendo y
jugando al “póker” con nuestro dinero, metiéndose muchas veces en inversiones
que ni ellos mismo sabían donde se metían ¿Por qué tenemos que pagar ahora
nosotros por ellos? ¿Por qué no están en la cárcel los culpables? Como han
hecho en Islandia.
política, pero lo suficiente como para ver que nos manejan como quieren y nos
toman por idiotas. Nos dices que tenemos que apretarnos el cinturón cuando
ellos carecen de este. Ya que sus barrigas engordan día a día aguantando sus
pantalones. Cuando ellos viven ajenos a ello. Que tenemos que tomar medidas
drásticas para los tiempos que vienen, que hay que hacer recortes aquí y allá.
Lo que veo es algo que me cuestiono cada día que pasa y me provoca repulsa, y
desagrado. A medida que van saliendo a la luz las medidas que están tomando y
los recortes que están elaborando, de los cuales nos informan todos los medios
de comunicación. Recortes que “extrañamente” están afectando sobre todo a dos
de los sectores más importantes en nuestra sociedad, como es la educación y la
sanidad públicos. Seguro que ellos no carecen de estos dos servicios, ya que
nosotros pagamos sus gastos de nuestro propio bolsillo, su comida, los médicos;
incluso puede que personal ajeno a su familia que les limpie la casa y les haga
la comida. Y tengamos por seguro que dormirán con la conciencia tranquila, si
es que tienen, evidentemente. Hay plantas enteras cerradas en hospitales, en los
cuales los pacientes están en los pasillos del mismo; como si de un mueble
cualquiera se tratara, que no hay calefacción, se han suprimidos las fuentes de
algo tan necesario como es el agua. Que no es un capricho. En los centros de
enseñanza públicos, en algunos de ellos, se les ha pedido a los alumnos que
traigan papel de wáter; en otros que entre todos tendrán que ayudar a limpiar
la basura del patio porque no hay para pagar un servicio de limpieza. Algo ya
más grave es que no llegue el dinero para poder pagar la calefacción y la luz,
que las empresas de electricidad tengan que cortarla porque no se han pagado
las facturas desde hace unos meses, en otros tengan que ir abrigados hasta las
orejas porque no hay calefacción, llevándonos a unos extremos deplorables; que
no haya tinta para la fotocopiadora y que tengamos nosotros que pagar los
folios del material que los profesores nos entregan para estudiar. No pagamos
ya al principio una tasa para ello, no hemos pagado un dineral por los libros y
material necesario para nuestra enseñanza. Hiperbolizando la situación, si
quisiéramos estudiar en colegios privados estaríamos en ellos; pero no es el
caso. Veo todo esto y me siento furioso, saber que ellos sin pestañear si
quiera se suben el sueldo, como no, en una votación unánime, faltaría más.
Otros que se dedican a robar dinero público, para tomar estupefacientes, ir a
prostíbulos y porque no algo tan fastidiosamente imprescindible como tener una
escobilla de wáter por valor de trescientos setenta y cinco euros.
Conclusión: no somos animales domésticos. Los bancos has estado invirtiendo y
jugando al “póker” con nuestro dinero, metiéndose muchas veces en inversiones
que ni ellos mismo sabían donde se metían ¿Por qué tenemos que pagar ahora
nosotros por ellos? ¿Por qué no están en la cárcel los culpables? Como han
hecho en Islandia.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)